Todo el mundo sabe que la torre Eiffel se construyó para la exposición universal de Paris, 1900, que era una antena de radio destinada a desaparecer y que los franceses decidieron dejarla ahí.
En la Exposición Universal de Paris hubo pabellones de países como Siam, Camboya, Bosnia-Herzegovina y México. Desgraciadamente, la colección del museo Brooklyn no registra nada sobre el pedacito mexicano que el eterno enamorado de Paris, Porfirio Díaz, mandó construir a la orilla del Sena.
Orgulloso de su gran proyecto de ferrocarril y de otros lujosos emblemas, como la industria henequenera de Yucatán --financiermente capaz de importar esclavos de Corea-- aquel gobierno de México, muy pronto celebraría a toda pompa el centenario de su independencia y traería de vuelta, al paseo de la Reforma, varias de las esculturas de héroes aztecas que engalanaron la exposición de París.
En la foto de arriba, la Torre de Eiffel y el desaparecido globo celestial, parte del pabellón francés.

2 , 5 millones de firmas:
Ahora tendremos en reforma un arco bicentenario (que no será un arco) para celebrar la independencia y la revolución (que tampoco fue revolución).
jajaj ¿En serio? ¡Qué 'a tono'!
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