2008; Un recuento cutre

Películas. Persepolis, El color de los olivos y My Winnipeg. Qué humor, qué oscuridad, qué ternura. Qué fantasía.

My Winnipeg

Música. Last fm. Reencontrarnos con Tequila, La Polla Records, Johnny Cash, hasta Natalia Oreiro y Mi Banda El Mexicano. Grandes hits.

Futbol. La página más vergonzosa entre las incontables páginas vergonzosas del Puebla de la franja. Despidiendo a los mejores jugadores y al mejor técnico en años, de la mano de un charlatán que cree en las brujas.

Medicamento. Concerta. A treinta pesos la pastilla, una diaria. Y por fin, puedo prestar atención por más de veinte minutos a algo. ¿No es genial? ¿Sabían que lo usan ya algunos estudiantes -antes de algún examen- en los Estados Unidos?

¿No lo haría usted, aunque no lo necesite, probar un aditivo para su cerebro?

Vida en pareja. Un éxito. Ireri y yo; y quizá próximanente un perro de esos muy anchos, que te quieren mucho y tienes que limpiarles las lagañas. Mal, que a veces Ireri deja una sartén remojando, como sustituto del hecho inminente, ya improbable, de lavarla. Bien, que aunque yo hubiera pensado que cada quién lavaría su ropa, Ireri ha tenido el generosísimo gesto de meter la mía a lavar.

¿2009 cómo será? ¿Sí estará el Euro a 14 pesos otra vez? ¿De verdad serán echadas miles de personas a la calle?

¿El Puebla en la ConcaChampions? ¿Detendrán las descargas de música y películas de internet? ¿Despreciaremos el DVD y veremos sólo en HD? ¿Sí pegará el cine en 3D? ¿Los autos ahora sí andarán por los cielos, como la gasolina?

No tiene la culpa el apóstata

Mi papá está reencontrando su espiritualidad. En su lucha contra las adicciones, ha encontrado en la fe una herramienta de fuerza. Paralelamente, yo he dejado a la iglesia por completo, mientras libro mi batalla personal contra la depresión, el déficit de atención y la falta de organización crónica. Claro, yo lo intento de la mano de un siquiatra y no del párroco.

Mi papá, supongo que tratando de compartir su éxito en la vuelta a la fe, me decía que uno no debe perderse lo bueno que tiene la iglesia católica, sólo por centrarse en aquello que de malo tiene. Es decir, ligar a la iglesia con curas pederastas, venta de indulgencias, verdades papales infalibles, contradictorias unas con otras; milagros inverosímiles, labores políticas consistentemente opuestas al interés de la gente y, en ocasiones, francamente criminales, etcétera; es injusto.

Aquél que piensa sólo en lo malo, se pierde de las cosas buenas de la fe.

Es cierto. La fe trae cosas buenas.

Y yo, al abandonarla, no pienso en lo negativo de la iglesia, sino en lo bueno que ofrece. Yo me quiero perder las certezas del origen del mundo y de su destino. Con mucho gusto elijo morir para siempre. Me alivia no tener aliados con fuerza desmedida. El castigo por mi elección es el de ser condenado a un mundo de torturas que no existen.

PD. Bien reza el refrán. No tiene la culpa el apóstata, sino el que lo hace compadre.

Familia Elías

Para regocijo de los lectores, ya salió el anuario de la revista Rostros!

El cangrejo enlatado no es tal, si se miran las letras pequeñitas

Al parecer fue estupenda la presentación de Mafalda inédita en la FIL. Con sala llena, Quino mandó a la directora de la Feria Internacional del Libro a un rinconcito por llegar tarde y defendió hasta el final su neurosis contra los autógrafos ("yo dibujo para todos, no quiero más a alguien si le doy un autógrafo", "Mi firma está en todos lados, en las portadas, en las contraportadas, en cada dibujo, y es igual siempre").

Quino imaginó que Mafalda hablaría hoy de la esperanza desproporcionada que la gente tiene en Barack Obama; de la falacia del cangrejo enlatado ("El cangrejo de lata no es cangrejo, si se miran las letras pequeñitas"), y hasta del sentido de la revolución —“antes sabías que matabas al rey y el asunto cambiaba, ¿ahora a quién hay qué matar?... Yo empezaría por Bush”—.

Luego anunció otra firma de autógrafos.

Datos duros I

-¿Ya viste? Noventa y ocho por ciento de la población mundial cree en la existencia de "una fuerza o ser superior".

-¿O sea que somos del dos por ciento? Vaya, ¡ya nos tocaba ser la elite mundial en algo!

Misterio y Ministerio

Paréntesis. Peor que abrir la caja de Pandora es abrir la caja del disco de Pandora. Mucha de la peor melcocha del universo puede liberarse.

***

Pie de foto. El hombre que imaginó la voluntad humana como un grupo de dados cargados, o una manada de búfalos. Aquél que pensó que los personajes podrían tomar aleatoriamente sus decisiones, diciendo sí a las primeras cuatro preguntas y no a las siguientes dos; nuestro maestro del cine de serie C chileno, corta aquí.

¿Corte a qué? Eso sí quién sabe.

Imagen de Cecilia Girón

Desplegado contra Alfredo Jalife Rahme

(o los guardadores de silencio ante la carnicería israelí en Gaza)

CONTRA EL ANTISEMITISMO

“¿Propició la banca israelí-anglosajona (sic) la carnicería de Bombay con el fin de repatriar los capitales a Estados Unidos y revaluar artificialmente el dólar?”, se pregunta Alfredo Jalife-Rahme en su columna “Bajo La Lupa” del 7 de diciembre en La Jornada. Jalife llega así a extremos comparables a los del libelo “Los Protocolos de los Sabios de Sión”, panfleto antisemita creado en Rusia a fines del siglo XIX y utilizado en forma destacada por el régimen Nazi, donde se acusa al pueblo judío de planear el control del mundo a través de todo tipo de acciones criminales. El reciente ataque a hoteles y otros sitios públicos en Bombay afectó a miles de víctimas inocentes, provocó cerca de 200 muertes y ha sido reivindicado por un grupo radical islámico, los Deccan Mujahideen. Más tarde, Mohammad Ajmal Amir, el único terrorista capturado, reveló que los atacantes eran miembros de la organización militante Lashkar-e-Toiba, basada en Pakistán. ¿Acaso sugiere Jalife que esas organizaciones son el producto de los intereses judíos, intereses a los que él siempre homogeneiza y empalma con aquellos a los que él llama la banca israelí-anglosajona? Entre los muertos hay 40 musulmanes, al menos 6 judíos y gente de 10 países, incluyendo una ciudadana mexicana. El secuestro, tortura y asesinato de las víctimas tuvo al mundo en vilo por largas horas. En el contexto de esta carta, es importante señalar que uno de los blancos de los ataques fue la Casa Nariman, sede de la organización judía ortodoxa Chabad-Lubavitch, que incluye un centro educacional, una sinagoga, un centro médico para la prevención de la drogadicción y un hostal. El edificio fue secuestrado por un grupo de atacantes y fueron asesinados seis de sus ocupantes, quienes, con nombre, edad y nacionalidad, eran: Rabino Gavriel Holtzberg, 29, Israel; Rivka Holtzberg, 28, Israel ( esposa de Gavriel, embarazada de 5 meses y cuyo hijo de dos años fue salvado heroicamente por su nana hindú Sandra Samuel); Bentzion Kruman, 26, EUA; Rabino Leibish Teitelbaum, 37, EUA; Yoheved Orpaz,62, Israel; Norma Shvarzblat Rabinovich, 50, Mexico (http://en.wikipedia.org/wiki/Nariman_House).

Un examen posterior reveló que la mayoría de las víctimas habían sido torturadas. Es pues relevante preguntarse: ¿Propiciaría en verdad la banca israelí-anglosajona (sic) la carnicería de Bombay con el fin de repatriar los capitales a Estados Unidos y revaluar artificialmente el dólar? Como lectores de La Jornada, un diario que se precia de defender la justicia y la verdad, creemos que es grave (y un amplio grupo de personas lo consideran así) que el Sr. Jalife-Rahme lleve años publicando su columna, utilizando información sesgada y mal intencionada, haciendo generalizaciones discriminatorias y procediendo a una sistemática campaña de desinformación en contra de un grupo muy variado de personas de diversas nacionalidades, con muy diversas tendencias políticas, pero cuyo “pecado” es su origen o su identidad judía, una adscripción que no es necesariamente religiosa ni es ideológicamente uniforme. Al igual que todos los actos terroristas, la tragedia de Bombay merece nuestra repulsa y condena. Al torcer la información acerca de este doloroso hecho de la manera en la que lo hace, el Sr. Jalife falta gravemente al respeto a las numerosas víctimas --musulmanas, judías y otras-- con sus absurdas especulaciones. Falta también al respeto a los propósitos que animan a La Jornada, a la inteligencia de sus lectores y a sus editorialistas serios e imparciales. Debe ofrecer disculpas a los familiares de los muertos, incluyendo a los de nuestra conciudadana, la Sra. Norma Schvarzblat.

Firmas Aceves Navarro Gilberto; Aguilar Camín Hector; Aridjis Homero; Bauer Tapuach Michel; Berman Sabina; Berlioz Sergio; Bitrán Arón; Blancarte Roberto; Calderón Paco; Carbonell Miguel; Carrington Leonora; Castañeda Jorge; Castañón Adolfo; Chapa Martha; Cherbowski Arturo; Cherem S. Silvia; De la Colina José; Domínguez Christopher; Drucker Colín René; Ehrenberg Felipe; Escalante Fernando; Estrada Gerardo; Felguérez Manuel; Frank Alejandro; Frenk Margit; Garavito Rosalbina; García Agraz José Luis; García Sainz Adolfo; Garciadiego Javier; Glantz Margo; Gonzalbo Aizpuru Pilar; Gordon José; Granados Roldán Otto; Hiriart Hugo; Huerta David; Jiménez Cacho Jimena; Kaminer Saúl; Kraus Arnoldo; Krauze Enrique; Lajous Alejandra; Lamas Marta; Lazcano Antonio; Leff Enrique; Lisker Rubén; Loaeza Soledad; López Portillo Carmen; Lorenzano Sandra; Martin Moreno Francisco; Martínez Assad Carlos; Mastretta Angeles; Menassé Eliana; Meyer Jean; Meyer Pedro; Mochán Luis; Monsiváis Carlos; Monsiváis Galindo Guillermo; Moscona Myriam; Moshinsky Marcos; Muñiz Angelina; Murguía Verónica; Musacchio Humberto; Pacheco José Emilio; Pellicer López Carlos; Peralta Braulio; Pérez Tamayo Ruy; Pettersson Aline; Rivera Arturo; Rojo Vicente; Rubio Luis; Rudomín Pablo; Sefchovich Sarah; Seligson Esther; Schjetnan Garduño Mario; Servitje S. Lorenzo; Shabot Esther; Sheridan Guillermo; Stavenhagen Rodolfo; Turok Antonio; Turrent Isabel; Valenti Giovanna; Villoro Juan; Woldenberg José. Acuña González Beatriz; Achar Judy; Achar Marcos; Achar Victor; Aguilar Roblero Rafael; Aizenberg Edna; Alatorre Silvia; Alazraki de Chenillo Sylvia; Alazraki Rita; Alberro Solange; Alcubierre Miguel; Alerhand David; Alerhand Miriam; Aliphas Amnon; Alonso Coratella Guadalupe; Alonso García José Antonio; Alonso Guadalupe; Alvarez Bejar Alejandro; Alvarez Herrasti Diego; Álvarez Lilian; Ambe Attar Isidoro; Amkie Jessica; Anabi Abraham; Antebi Alberto; Anuzita Z. Gotzon de; Arditti Ilán; Arias Ima; Askenazi Sutton Abraham; Attie David; Ayala Alejandro; B. Isaac; Baptista Lucio Pilar; Bargas José; Barrera Rubén; Bay Mercedes; Bazúa Fernando; Becerra Arturo; Becker Feldman Arie A.; Becker Vivian; Begún Arturo; Beja Familia; Bejar Moscona Gabriel; Bejar Picker Alexander; Bejar Picker Batya; Bejar Picker Nisso; Bendesky Andrés; Berger Miriam; Bergman Marcelo; Berman Feigue; Berman Moisés; Berman Mónica; Bernal Gloria Elena; Berruecos Joaquín; Bessudo Patricia; Betech R. Emilio; Bierzwinsky Seinder Guillermo; Birman Eduardo; Bizberg Ilán; Bleier Aída; Blejer Eder Daniella; Block Cabrera Malú; Bohigas Joaquín; Bottinelli Cristina; Botton y Beja Flora; Botton Beja Julio; Botton Burlá Flora; Bracho Carbajal Alberto; Bracho Felipe; Brodsky Marcelo; Bronsoiler Charlotte; Bronsoiler Henry; Broussi Carol; Broussi Jeannete; Buchwald H. Isaac; Buchwald Esther; Buchwald José; Bunge Carlos; Burstein W. John; Cabral Guillermina; Calderón Rosa; Camhi Rachel; Cassab Adel; Castillo-Nájera Oralba; Catarrivas Ivette; Cazes Abraham; Ciuk Perla; Clavé Eduardo; Cohen Asse Moises; Cohen Cohen Moises; Cohen Sacal Gania; Cohen Eduardo; Cohen Esther; Corenstein Becky; Corenstein Martha; Corichi Alejandro; Corona Dora; Cung Sulkin Paloma; Cung Cecilia; Czitrom Steven; Chadin Malvina; Charabati Esther; Charabati Freddy; Cheja Chaya Nissim; Cheja Mochon Carlos; Chelminsky Hilel; Chenillo Alazraki Paola; Cherem Abraham; Cherem David; Cherem José; Cherem Linda; Chmelnik Enrique; Chmelnik Iliana; D’Olivo Juan Carlos; Dalma-Weiszhausz José; Dana Karen; Daniel Zaldivar; Dayan Yedid Abraham; Dayan Allegra; Dayan Isaac; Dayan Jacobo;; de la Hoz Marianela; de Lara Gomís Sebastián; de santiago José; del Tronco Paganelli José; Derzavich Jack; Diazmuñoz Gómez Jesús; Domínguez Blanca; Dreyfus George; Druker Raquel; Dubson Ana; Dubson Arturo; Dychter P. León; Eichner Samuel; Elterman Z. Hilda; Estrada Saavedra Marco; Fainstein Daniel; Falomir Ricardo; Feinholz Dafna; Fernández-Macgregor Laura; Finkel Bitty; Fischer Deborah; Flaster de Solay Gita; Fleischer Hanna; Flisser Ana; Fortes Elena; Fortes Jaqueline; Fortes Mauricio; Franco Urquidi Ileana; Frank Katya; Frank Mauricio; Fridman Israel; Galicot Jaye; Gall Olivia; Galván Norberto; Garber Diana; García Briseño Julio; García Calderón Gastón; García Delgado Manuel; Garcia Martinez Raul Ivan; Gittler Zonana Rosa; Glatt Allan; Glatt Nelly; Glatt Taly; Gleizer Abel; Gleizer Daniela; Gojman Jezior Ana; Goldbard Enrique; Goldberg Diana; Goldin Daniel; Gomís Anamari; Gomís Pepita; González Mateos Adriana; Gonzalez Reimann Luis; González Gisela; González María; González-Camarena Marcel; Gorbach Frida; Gorinstein Vivian; Graisbord Boris; Graizbord Carlos; Green Marcos; Greter Patricia; Grez Jaime; Grimm Guillermo; Grinberg Z. Gerardo; Grinberg Mario; Grinberg Nathan; Grobeisen Noemí; Grobeisen Sharon; Grunberger Bertha; Grunberger Jessica; Grunberger Mary; Gugenheim Ariela K; Guillén Diana; Gulfrajnd Miriam; Gurvich Natalia; Guzik Orli; Haber Esther; Haiat Betina; Haim de Botton Dolly; Haime L. Luis; Haime Anita; Hamra Sassón José; Hamui Dabbah Familia; Hamui Picciotto Jeannette; Harad Hass Orli; Hernández Castillo Aída; Hernández Rodriguez César; Herrera Julio; Hesse Peter; Himelfarb Eduardo; Hirshfeld Bejar Jacklyn; Hirshfeld Linda; Hoeflich Martha; Hoffman Claudia; Hoffman Odile; Hoffs Annabelle; Huarte Cuéllar Renato; Huberman Alberto; Huberman Muñiz Rafael; Isaak Dinorah; Islas León D; Iszaevich Ofelia; Itzkowich Eduardo; Jacob José; Jacobs Barquet Patricia; Jinich Armando; Joffe Moisés; Joffe Raquel; Juárez W. Rebecca; Judisman R. Miguel; Kalach Kichik Regina; Kalb Ricardo; Karakowsky Yael; Katz Noé; Katz Peter; Kaufer Martha; Khan Elena; Khebzou Jessica; Kleiman Bertha; Korzenny Schneeweiss Miriam; Kozer José; Kraus Isaac; Kraus Ariela; Kraus Eitan; Laddaga Josefa; Ladelsky Isaac; Lan Agami Sisel; Lasky Benito; Lasky David; Lasky Donatella; Lasky Linda; Lemus Renato; Lerman Rebeca; Leventhal Susana; Levine Hela; Levy Marcos; Liberman Lillian; Lichi Jorge; Linder Aronowitz Saul; Lisker-Melman Mauricio; López Garza David; López Marcel; López- Morton Luis C.; Lorenzano Pablo; Marcovich Eva; Marcushamer Noemi; Margolis Aarón; Margolis Jacobo; Markova Nadine; Martínez Arturo; Martínez Gina; Massry Ema D.; Mayer Daniel; Mayer David; Megged Nahum; Melgar Palacios Lucía; Melman Szteyn Estela; Menassé Adriana; Menassé Aline; Menassé Sofia; Mendelsohn Quique; Menéndez González Fernando José; Merikanskas Mauricio; Meschoulam Uziel Mauricio; Metta Cohen Marcos; Meza Isaura; Michan Karen; Mileris Nurit; Milstein Tobele; Miller David; Molina Ana; Molina Mauricio; Mondlak Moisés; Montiel Elbin Teresa; Moscatel Issac; Mosches Eduardo; Moshinsky Moisés; Muller Dora; Muñoz de Baena Guillermo; Murow Esther; Murúa Beltrán Gall Sofía; Mustri Gabriela; Nagar M. Elias; Nanes Mauricio; Narvaez Talavera Vanessa; Nestel Manuel; Nissan Luna; Noriega Maria Elena; Nosnik Bronia; Nosnik Martha; Okon Elías; Okon Lázaro; Okon Yonatan; Ordorica Manuel; Ortiz Monasterio Leonor; Ortiz Marcos; Otamendi Araceli; Ovseyevitz Ruth; Pantoja Bertha; Pavlovich Gastón; Pech Cynthia; Perelman Luis; Perkulis Diana; Permuth Jaime; Pessarodona Marta; Picciotto José; Picker Schatz Ziva; Pisanty Alejandro; Politi Claudia; Politi Fani; Ponce de León Samuel; Porras Juancarlos; Portillo Isaura; Portnoy-Berner Jane; Presburger Rosa; Prieto Francisco; Puppo Giancarlo; Quevedo Hernando; Radosh Roxana; Rapoport Leonardo; Recht Benjamín; Richheimer Roberto; Richheimmer Mónica; Rivadeneyra Sil Giovanna; Robins Ostrowiak Hilda; Rodrigo Salazar Elena; Romano de Fasja Aurora; Rosenbaum Tamara; Rosenberg Alan; Rosenfeld Katz Sandra; Rosental Jane; Rosenthal Jacobo; Rosenthal Sore; Rubinstein Michel; Rubio Paulina; Rudman Pola; Russek Villalobos Daniel; Saadia Marc; Saba Miriam; Sacal Sara; Saed Grego Raquel; Saed Ivonne; Saed Amelia; Sáez Margarita; Sala Monovitz Alejandro; Samra May; Sarfati Mizrahi David; Sarnowm Eddie; Schatan Claudia; Schatz Jonathan; Schejtman Ilana; Schifter Gitta; Schyfter Guita; Sefchovich Flor; Shabot Z. Alfredo; Shabot José; Shabot Moisés; Shabot Raquel; Shabot Salomón; Shade Eunice; Shapiro Alejandro; ShapiroAlta K. de; Sheimberg Abraham; Shein K. Janet; Shein Max; Shein Rosa; Shterm Mark; Silva Ricardo; Simpser Boris; Slomianski Isaac; Snaiderman Benjamin; Sod Daniel; Sod Jordi; Solari Ana; Sonabend Adam; Sonabend Fanny; Sonabend Roberto; Sotelo Schmelkes Quetzalli; Spenser Daniela; Stark de Bialostocky Elena; Staropolsky Frida; Staropolsky Mardoqueo; Steinberg Eny; Stepensky Estela; Stepensky Saúl; Stern Claudio; Stern Judy; Stern Julio; Stillman Patsy; Suárez Paulina; Sudarsky Daniel; Sussman Roberto; Sverdlin de Radosh Silvia; Szurmuk Mónica; T. De Aderman Susy; Tagüeña Julia; Tanur Daniel; Tarragona Margarita; Tayan David; Temkin Benjamín; Tiktin Esther; Tiktin Moisés; Tiktin Ruth; Torenberg-Gelemovich Jenny; Torres Manuel; Treistman Guillermo; Trottner Tamara; Turbiner Alexander; Turok Kipi; Turquie Esther; Tyrtania Leonardo; Unikel S. Alejandro; Unikel-Fasja Mónica; Urow Diana; Valdés Ugalde Francisco; Valencia García Jorge; Valle Santillero Leolinke; Varela Petit Gonzalo; Varón Victoria; Villegas Paloma; Viskin Jacobo; Viskin Nathan; Vit Laura; Vit Pedro; Vizcaíno Suárez Adriana; Waisser R. León; Wapinsky Jacobo; Wasserman Kurt; Weinstock Moises; Wertman Paulina; Wincour Mariana; Woldenberg Sara; Wolf Bernardo; Wolff Hirsch Ilana; Woloski Zev; Yankelevich Pablo; Yeger Perla; Yoselevitz Lysette; Zack Dubovoy Celia; Zaga Hazan Olga; Zagury Ana; Zajdman Roni; Zaldívar Alcántara Daniel; Zaltzman de Ruby Amy; Zaslavsky Danielle; Zavala y Alonso Manuel; Zonana Aron; Zonana Moses A.; Zondowicz Jaime; Zukerman Moisés. Responsables de la publicación: Alejandro Frank y Olivia Gall

Santas depresiones, Batman

Un amigo sugirió, al ver mis dibujos, que yo estaba deprimido. Vio muchos personajes y se supone que ninguno de ellos miraba al frente, al eje óptico, al espectador; como sí hace el dibujito de aquí arriba. Todos ellos tenían los ojos puestos fuera de cuadro. De modo que podríamos decir, si la teoría de mi amigo es cierta, que un personaje que está deprimido articula el espacio off. Ver clase de Ayala Blanco sobre la actuación del espacio en el cine. Lo que pasa fuera del cuadro es más importante que lo que pasa dentro. El ojo ve, pero el oído imagina (Bresson)

La verdad es que muy pocos personajes del cine miran a la cámara. Tin tan lo hacía. También el Negro Olmedo. A ninguno de ellos podríamos llamarlos depresivos.

Contaba mi amigo el Benja, que el Negro Olmedo murió cayendo de un piso once, pero no por lanzarse, él jura que el Negro estaba gastando una broma:

-¡Que me tiro!

-No, Negro, no, ¡vuelve a la cama!

Y en ese momento, habría perdido el equilibrio fatalmente.

La historia que empezó el viernes

En 1997 acudías a la Cinemateca Buñuel y todo era nuevo. Lo nuevo no era el edificio, que de hecho es tan viejo que el obispo Palafox le construyó un túnel para comunicar a la catedral de Puebla con la taquilla de la sala. Era nuevo como si hubieras recibido el don de lenguas y de repente entendieras alemán.
En la cinemateca Buñuel, con el programa de mano en forma de cuadrito, conocí el cine de Fassbinder y el de Herzog y también vi Un perro andaluz, tan oscura que no sabía si estaba despierto o dormido. En la Luis Buñuel Mopomé proyectó Habitación 666 y oí la voz de Godard por primera vez. Y vi "Yo te saludo, María"; en la que la virgen embarazada juega basquet y creí (y sigo creyendo) en ese milagro.

Una conversación detrás mío, sobre Mariloli Pellón

Unas chica detrás de mí hablaba sobre la mujer de las noticias del 3, Mariloli Pellón, decía que le caía bien. Me pareció muy raro, porque Peyón, como todos los lectores de tvnoticias en Puebla, es una gobiernista antipática; de modo que intervine.

-Disculpa, dices que te cae bien Mariloli Pellón, seguro porque no tienes que escuchar sus noticias...

-¿Perdón? De hecho yo soy su directora de información. ̶Contestó la aludida.

-Aaaaah, entonces no sólo las escuchas, sino que tú las haces. ̶Eché a reír muy divertido.

(Creo que sólo hubo risas de mi parte)

Libertad

para el primer salón del humor Mazatlán 2008

No es raro

No es raro que encuentren una cucaracha en el Sanborns, pero una de este tamaño...

"Pito pito gorgorito dónde vas tú tan bonito, a la era verdadera, pin pon fu-e-ra"

Pensaba en lo rápido que se van sucediendo las 'eras' por estos días. Yo asistí al comienzo del blog, deletreé muchas veces 'blogspot' para la gente que me veía con cara de "¿de verdad esperas que me aprenda eso?"; viví su etapa dorada, cuando te reconocían los amigos de tus amigos por tu foto de perfil. También se caracterizó porque todos sonábamos exóticos diciendo que nos veríamos con "Andrómeda" y que nos habíamos peleado con "Malakatonche". Finalmiente padecí su decadencia y caída, caracterizadas por la existencia del blog de Arturo Brizio Carter.

Mi abuelo, que tuvo un gran éxito reparando medias en los cincuenta y vendiendo pelucas en los sesenta, no pudo adaptarse a la locura setentera de los tintes, las mechas, los rayos y bases. Su clientela envejeció con él. Así es este blog.

Mi madre hace poco fue a una estética y pidió a la señorita que le hicieran rastas.

-¿Rastas? preguntó la señorita, admirada.

-Sí sí, rastas, luces en el pelo, contestó mi madre.

-Aah, barridos.

Un bloguero con un colmillo más desarrollado se adaptaría a estas nuevas épocas. Rápidamente metería videos y fotos del género simpático, o noticias del futuro tecnológico, de todos tan temido. Yo, que a fin de cuentas soy tan Hernández como mi abuelo, dejo mi blog como ha estado siempre, a la espera de que el gusto del respetable vuelva a las medias que se reparan y a las pelucas de cabello genuino.

 *Dado redondo, poema objeto de Joan Brossa

Peña 68/ Jorge Martínez, El Chale

Ojalá podamos refundir a Echeverría en la cárcel, como logramos con Pinochet. Matar cientos de estudiantes, vía el ejército, fue definitivamente cruzar la línea entre lo autoritario y lo francamente genocida.

¡Y cuántas cosas nos recuerdan hoy en día ese 68! Por ejemplo las señoras de la vela perpetua -empezando por el púlpito virtual de Serrano Limón-, el Jacobo Zablulópez Dóriga, el Carlos Marín tipo García Valseca, el ejército protagonizando la vida pública, el hocicón Calderón y el Mouriño echeverrizado. Pero sobre todo, la gente saliendo a las calles a protestar.

Viva el pueblo organizado. Viva la imaginación.

Para todos los compañeros del CAF!

Muñequitas

Corría el año 2008. La película que nos iba a catapultar al Billy Wilder's se quedaba sin financiamiento, Pepe Valle me encargaba mi primera secuencia animada, mi papá volvía a nacer y mi sobrinita echaba loquísimas carreras por youtube para que yo la pudiera ver casi en directo desde Alemania. Ireri y yo nos quedábamos viendo -y sonreíamos- y mi documental sobre maestros sensacionales quedaba fuera, siquiera de la final, de "La escuela en México, Docsdf". Yo dibujaba sobre las muñequitas para recortar regalo (no a mí) de Rosa . En ese mundo entre nubes sonaba una canción particular. Click en el video de youtube de la derecha.

A Gael García y Daniel Giménez Cacho

¿Alguien vio la entrevista que Denise Dresser le hizo a Gael García en el 22? Yo quisiera verla, porque sólo alcancé los avances y lo que recuerdo me da algo de vueltas en el estómago. Aparecía Gael declarándose "de izquierda" pero, al mismo tiempo afirmaba no sentirse identificado con la izquierda mexicana de hoy en día. Y eso sí que me extraña, porque si algo hay en la izquierda mexicana, es variedad.
Alguien puede simpatizar con La Otra Campaña o con el movimiento en defensa del petróleo, o con los sindicatos independientes, o con el EPR, o con los troskistas, o con lo que queda del Partido Comunista, o con el PRD, o con la disidencia magisterial, o con algunos maestros de la UNAM, o con el grupo Nexos, o con todos los anteriores, o sólo con un par, ¿pero con ninguno?

Daniel Giménez Cacho
***
En una de las asambleas de la resistencia civil pacífica, aquella de los dos millones de personas, Daniel Giménez Cacho se presentó como "el único actor que ha vetado a Televisa". Me pareció muy bien. Hasta esta semana, que Daniel salió en el noticiario de las mañanas del canal de las estrellas. Está bien, interrumpió su veto para promocionar la película Arráncame la vida. A pregunta expresa del detestable Loret De Mola sobre el autoritarismo en este país, desde el tiempo de la película (1932) y hasta la actualidad, Giménez Cacho eligió no incomodar a sus anfitriones y evitó mencionar al gobierno actual.
Los de la tele saben a quién entrevistan y a quién no. Ojalá algún día llamen a Jesusa Rodríguez o a Regina Orozco, y entonces sí, la historia será diferente. Decía el inolvidable Al Lewis en "Goodbye America", ojalá tuviera un micrófono en cadena nacional.

PD. ¿Con qué izquierda sí se identificará Gael García? ¿Con el Ché, siempre que sea interpretado por sí mismo?

Mis amigas del congreso

En el congreso de maestros hubo mucho ligue. Polacas, brasileñas, italianos. Yo preferí verme rodeado de españolas, riéndome muchísimo y tomando café alzando el meñique. Claro, todas ellas pasan los cincuenta. Soy un donjuan con leve desfase.

-¿El mauricio garcés del siglo XXI?

-El Mauricio Garcés si Mauricio Garcés siguiera vivo.

Remedio infalible

Hace unos años en los que sufría de una tos imparable, me recetó el doctor una cucharada de Ambroxol cada ocho horas. En la impaciencia del día empecé a darle tragos cada vez más seguido hasta acaberme la botella en una mañana. Mi amigo Carlos y yo fuimos al médico, quien nos mandó a hacerme vomitar.

Ireri se tomó por error una pastilla que da dolores de cabeza y le pasé mi remedio infalible. -Pero tienes que estar lista junto a la taza, porque el efecto es inmediato, es casi un reflejo en tu estómago que se contrae y vomitas enseguida.

Muy bien.

Preparamos medio vaso de leche con sal e Ireri la bebió y se puso junto a la taza del baño. El sabor efectivamente es horrible- concedió.

El efecto inmediato no sucedió. Esperamos unos segundos a que el aparato digestivo rechazara el líquido, pero al parecer el aparato digestivo de Ireri había vencido a nuestro remedio infalible.

Después de una media hora Ireri apunta. "Voy a hacerme un sandwich." Me quité el sombrero. Yo siempre he respetado a los estómagos más poderosos que el mío.

La gran depresión

Hace un par de años una ola de suicidios de jóvenes encendió focos rojos entre las autoridades priístas estatal y municipal de Puebla. No daban crédito a que los poblanos de reciente ingreso al planeta no quisieran vivir aquí, paraíso del burócrata que recibe comisión por proyecto y del empresario que adquiere licencias por debajo del agua.

¿No es Puebla una ciudad de ensueño, con la patente de patrimonio mundial; no son sus revistas de sociales la utopía chingonsísima a la que cualquiera quisiera aspirar?

¿Cómo podían unos pobres chavos aspirantes a emos tirar su castillo de naipes de los unidos para progresar y del juntos damos soluciones?

A punta de colgarse de la corbata, beberse todos los tóxicos caseros o pegarse un tiro. ¿Y qué hicieron las autoridades para detener los suicidios juveniles?

Cartelitos. En ellos, estudiantes cursis les recetaban a sus pares una sarta de lugares comunes sobre la belleza de la vida. Y coño que si tienen razón. La vida es muy bella, y más cuando se garantiza la atención médica psicológica y psiquiátrica gratuita para todos los jóvenes.

Dato. El suicidio es la segunda causa de muerte en adolescentes. Dato. En veinte años la depresión será la primera causa de incapacidad laboral.

Hallazgo

Es fenomenal cuando uno encuentra un blog interesante por primera vez. Todavía mejor es hacerle el primer comentario. Darle el primer link. Cuando el blog descubierto no es nuevo, sino que lleva años publicándose, el honor de descubrirlo es bien grande. El blog que encontré lleva tres años, ningún comentario y ya fue abandonado.

El autor, un chico que firma Malvek, tiene aquello que yo defiendo en el blog, desde luego no como contraparte, competencia leal o desleal, "a la altura" o no, del periodismo. Esa discusión me parece estúpida. El blog, por lo menos Exijo una explicación, es otra cosa.
Me voy a quedar aquí. Si alguien quiere hacerme una pregunta, perfecto.

Sueños en los que soy un charlatán

Si es Alemania-España, no sé qué vamos a hacer. Quizá festejar todos los goles, como cuando fui al juego Puebla vs Ángeles de Puebla.

***

En algunos sueños soy un charlatán. En una ocasión pasaba por afuera de un bar de ensueño donde daban un juego de la Champions. Para integrarme al ambiente europeo yo me proponía dejar en claro -soltando un soliloquio en alemán- que yo le iba al Werder Bremen. Mi sociable alter ego fracasaba en el sueño. 'Mejor ya me voy' -Era lo único que decía, mientras me iba a la siguiente aventura, del tipo caer de un edificio o caérseme los dientes. 
 
 

Apelativos

En el directorio de artistas de Puebla, el actor poblano Manuel Reygadas incluyó en su curriculum un dato sensacional. "Se ha ganado el apelativo de el amigo del teatro".
Me hace pensar en todos nosotros que ostentamos un apelativo sin habérnoslo ganado. Pero Manuel no, él se lo ha ganado. Y no sólo eso, a diferencia de nosotros, su apelativo tiene valor curricular.

En política forma es fondo (de acuerdo), pero el fondo sigue siendo más fondo. ***

Ahora te toca a ti

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De porqué esta imagen y sobre todo, el cuadrito de colores al pie

Posted by Picasa
En los comienzos del blog uno necesitaba sacar una cuenta en Picasa para publicar fotos; un cuadrito como el de aquí arriba aparecía al pie de cada imagen. Luego uno aprendía a quitar el cuadrito, a lograr que pinchando la imagen se abriera no la misma ampliada, sino una imagen-comentario de la anterior, etc. Si he vuelto a usar Picasa no es por nostalgia, aunque la imagen publicada sí es del 2004, inicio de este blog, un dibujo sobre un fólder de la escuela. Probablemente hecho entre clases en el CUEC y sí premonición de lo largas que pueden ponerse las caras de no hacerse el debate respectivo, si el PRIAN trata de aprobar en lo oscurito la entrada de capital privado en PEMEX. Pero decía que usaré Picasa de vez en cuando, no por nostalgia, sino porque es en uno de sus servicios, el de albumes web, he estado mandando fotos de mi sobrina a mi cuñado, que está en Alemania.

Mi sobrina es la alegría máxima cuando grita -tiene tres meses- cuando mueve frenéticamente los brazos de contenta, cuando le gusta oír El kalimotxo de mamá y Brown eyed girl con su tío, este bloguero de la vieja guardia.

Citas de Godard -para el programa de radio, no hagan caso-

Hago cine para hacer que el tiempo pase.

No creo que se debería sentir acerca de una película. Usted debe sentir acerca de una mujer. No se puede besar a una película.

Un Travelling es una cuestión moral.

[Acerca de Los Ángeles] "Es un gran garaje."

No tiene sentido tener imágenes nítidas cuando hay ideas borrosas.

Cada edición es una mentira.

Hasta ahora - desde poco después de la Revolución bolchevique - la mayoría de los directores de cine creen saber cómo hacer películas. Al igual que un mal escritor no se pregunta a sí mismo si es realmente capaz de escribir una novela, él cree que sabe. Si los cineastas fueran los encargados de construir aviones, habría un accidente cada vez uno despegara. En el cine, estos accidentes son llamados Premios de la Academia.

Lo que quiero, sobre todo, es destruir la idea de la cultura. La cultura es una coartada del imperialismo. Hay un Ministerio de la Guerra. Hay un Ministerio de Cultura. Por lo tanto, la cultura es la guerra.

Yo escribo ensayos en forma de novelas, o novelas en forma de ensayos. Aún soy más crítico que en la época de 'Cahiers du Cinema'. La única diferencia es que en vez de escribir la crítica, hago la película.

Una historia debe tener un principio, un medio y un fin, pero no necesariamente en ese orden.

En su intervención en el Festival de Cine de Cannes 2004 sobre el cineasta Michael Moore: "los cineastas de la Post-guerra inventaron el documental, Rob Reiner nos dio el mockumentary y Moore inició un tercer género, el crockumentary".

Hubo un tiempo cuando el cine quizá podría haber mejorado la sociedad, pero ese tiempo se ha perdido.

Al principio creía en Cannes, pero ahora se trata sólo de publicidad. La gente acude a Cannes a publicitar sus películas, no con un mensaje en particular. Pero la ventaja es que si vas al festival, obtienes tanta cobertura de prensa en tres días que la película se anuncia para el resto del año.

No es hacer una película, la película te hace.

Mi estética es la de los francotiradores en la azotea.

El cine es el fraude más bello en el mundo.

Jalife mata tesoro escondido: Pemex y el paradigma Saudi Aramco

Como el presidente Calderón llamó a un diálogo abierto sobre el petróleo, pues hemos atendido a su llamado. Conocemos ya su propuesta de "aliar" a Pemex con empresas como Shell, Repsol o Exxon Mobil. Sabemos que esto es una estupidez.

Me gusta la parábola de Jalife al respecto. El dueño de un edificio pierde la llave y no puede entrar. Entonces llama a un cerrajero. El cerrajero le hace una llave nueva y se la entrega al dueño del edificio. El cerrajero le pide la mitad del edificio como pago por la llave. "¿No nos habíamos aliado?", pregunta el cerrajero.

Esta es la propuesta de Salinas-Fox-Calderón. Pagar con la mitad del edificio petrolero la tecnología para explorar en aguas profundas. ¿Pero qué esa tecnología no se puede rentar?, nos preguntamos extrañados. Claro que se puede rentar y comprar. En Noruega, por ejemplo.

¿Pero qué no está quebrado y saqueado Pemex por el sindicato? Bueno, en primerísimo lugar está saqueado por Hacienda, que le succiona el 80% de sus ingresos. Sin embargo, a pesar de lo que hace Hacienda, Pemex sigue siendo la empresa #33 más rentable del planeta.

Coño, pero ¿no es cierto que las reservas de México están agotadas? ¡Ja! Claro que no. ¿Se pelearían Exxon Chevron y Repsol por un petróleo inexistente? Hay reservas probables para muchos años, tengan la certeza.

Un momento, yo leí que Saudi Aramco y Petrobras eran paradigmas maravillosos para Pemex y que ambos tienen privatizada la refinación del petróleo y los procesos petroquímicos. ¿No sería bueno eso para México? No, mi televidente amigo. Es verdad que Saudi Aramco tiene todavía en manos privadas algunos procesos petroquímicos, pero su tendencia histórica es nacionalizadora. Es decir, el reino Saudita de Arabia comenzó el siglo sin gozar ni un centavo de su riqueza petrolera -igual que México- y ha tardado cien años en nacionalizar su riqueza. México en cambio, nacionalizó el petróleo de golpe y porrazo, como obra del general Cárdenas. Es decir, la tendencia de Saudi Aramco -así como de Petrobras- es de nacionalizar la riqueza petrolera.

A diferencia de estas empresas, las privadas Shell, Chevron y Repsol están quedándose sin reservas. No las culpo por venir a buscarlas a México. Lo estúpido sería acceder a sus peticiones.

'Mundos posibles' de Robert Lepage

-¿No oíste nada de lo que dije, verdad? Has estado viendo ese frutero por más de cinco minutos.

-Lo estoy comparando.

-¿Con qué?

-Con él mismo.

-¿No hace falta otra cosa? Normalmente cuando se compara algo, se compara con algo más.

-¿Pero cómo sabes que es una sola cosa?

-Porque me lo regaló mi ex. Él no me regalaría dos cosas sin hacer notar que son dos y cuánto costó cada una. Por lo tanto es una sola cosa.

-Pero pudo haber sido muchas cosas.

-Claro, pudo haber sido una playa y estaríamos sentados en ella.

-Con eso lo estoy comparando.

La revolución pasará por esta esquina en (n) minutos

 
En esta mi ciudad pasan muchas cosas. De eso hablo siempre en este blog del modo monótono y repetitivo que usted ya conoce y favorece con su preferencia. Pero algo que nunca pasa (y tan nunca pasa que le dediqué una pequeña película fantástica en la que pum, pasa) es la revolución. Siquiera el murmullo de la cosa política es impensable en la ciudad de Puebla, pero hoy pasó algo.

Hoy mismo, mientras me daba clicks en ciertos anuncios de esta página (cosa que no es cierto Google. Cosa que no sirvió de nada, n. doce años después.) en el tiempo muerto entre la clase de escenografía y la de administración; escuché el rumor que ruge de cientos de personas pisando en una misma dirección. Y entiéndase que no digo revolución, dije pisando en una misma dirección. De modo que me salí del cibercafé al encuentro de la gente que marchaba, porque en ese horrible cortometraje fantástico, al personaje al que llamaríamos mi otro yo le pasaba igual: lo agarraba la revolución en la peluquería, y por miedo, sólo atinaba a preguntar sobre el juego de futbol. Pues yo no. Yo saldé mi cuenta del café y, a la consigna del bloguero consciente que se une al contingente, caminé, diríase que pisé con todos en la misma dirección.

La revolución pasará por esta esquina en (n) minutos
o Pequeña crónica de la marcha estudiantil contra el aumento de precio del transporte público en la ciudad de Puebla.

Clase magistral de Ayala Blanco en el Ficco

Jorge Ayala Blanco, crítico y analista cinematográfico dio una clase magistral en el marco del Festival Internacional de Cine de la Ciudad de México, el FICCO. La clase, ceñida a una hora y media por los organizadores, debía analizar una de las películas que pasaron esa mañana en el festival, la filipina "Indio Nacional", de Raya Martín.

Ayala presentó sus categorías de análisis (el único analista del foro de análisis que presentó categorías además de rollo). Categorías de espacio, de tiempo, de tipos de secuencia, de uso estructural del sonido. "La película que sólo se ve una vez, no puede ser analizada, está en la hipnosis del primer vistazo".

Luego, fiel a su estilo, abordó "Indio Nacional" en contrapunto con su obsesión de la semana, la teoría de montaje de Pudovkin apreciable en "El fin de San Petersburgo".

Pudovkin y la intensificación de las emociones a través del detalle. (Plano de las manos de un campesino que sostienen y comen una bola de masa). Martín y el plano eterno de un hombre de espaldas, a la distancia, que se va por el camino. Negación del montaje.

Pudovkin y la alternación del trabajo en el campo y el trabajo de parto. Martín y el niño campanero (el indio nacional) una y otra vez. Alternación de sí mismo.

Para cuando íbamos a llegar a los niños observando el eclipse en la película de Raya Martín y al siguiente tipo de montaje de Pudovkin, el tiempo se había acabado. "Eso, lo analizan en su casa", finalizó Ayala Blanco. La sala llena, guardó silencio. Nadie iba a analizar nada en su casa, quizá, unos minutos después, el respetable iba a cerrar la boca.

Lucrecia Martel

 
La mujer sin cabeza, su tercera película y segunda apadrinada por los Almodóvar, que ya coprodujeron La niña santa, comparte con las anteriores el tono (un drama intimista), el escenario (una geografía de provincias "que no es Salta, pero tampoco deja de serlo"), usos, pudores y costumbres de clase media alta y la elección de protagonistas femeninas. Narra la historia de una mujer que en un confuso accidente de ruta atropella algo. "Los días siguientes al incidente, ella no reconoce los sentimientos que la unen a las cosas y a las personas", adelanta la directora. "Todo está como rarificado". "Sólo se deja llevar por la vida social. Un día ve a un chico caído en un campo de deportes, sus compañeros lo rodean. De pronto, el chico se levanta y sigue jugando. Esa noche ella le dice a su marido que ha matado a alguien en la ruta. Él la acompaña al lugar, pero sólo hay un perro muerto". De allí en más, la protagonista se debatirá por saber qué pasó realmente, una metáfora que Martel asocia a los tiempos de la dictadura. "Cuando entendí que en verdad la película estaba hablando de eso, para mí fue muy angustiante: la complicidad de la sociedad frente a la muerte de otros que consideran fuera de ella por algún motivo".

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"Para mí el guión tiene más que ver a nivel estructura con la conversación y su deriva, que con el cine en sí".

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Los de Martel son, además, frescos en los que el deseo -reprimido, sublimado...- ocupa un lugar central: "Hay un esfuerzo muy grande porque las cosas sean de un solo modo y hay una zona de disfrute que no tiene por qué tener nombre, no tiene que ser nada. El deseo va por sitios no previstos donde me interesa estar, esa zona en la cual rotular es difícil: no es amor fraterno, no es deseo de pareja, no es incesto pero tampoco una relación común entre hermanos, no es una relación entre chicas, no sé bien qué es, pero me encanta".

Jorge Ayala Blanco habla de Viaje a Darjeeling

 
La travesía fársicoespiritual. En Viaje a Darjeeling (The Darjeeling Limited, EU, 2007), quinto filme del inclasificable satirista autor total Wes Anderson (Los excéntricos Tenembaum 01, Vida acuática 04), el accidentado voluntario lleno de vendajes Francis (Owen Wilson), el futuro padre aterrado Peter (Adrien Brody) y el autoficcionista ligador compulsivo Jack (el colibretista Jason Schwarzman) son tres típicos treintones estadounidenses en crisis desde el deceso de su padre que un buen día se han citado dentro de los gabinetes de un viejo tren de lujo para cruzar la India sagrada con triple motivo: restañar sus deteriorados lazos fraternos, emprender un viaje espiritual y visitar a su rechazante madre demasiado autónoma en un punto distante; pero pronto, entregados a nostalgias y riñas infantiloides serán expulsados del vehículo, arrastrarán las maletas heredadas del padre, abordarán diversos vehículos, andarán, salvarán a dos niños pero perderán a otro en el derrube de un primitivo puente de soga, participarán devotamente como invitados en el funeral aldeano, recibirán un mensaje materno solicitándoles que la visiten hasta la primavera, pero insistirán en hacerlo ahora, anes de que su progenitora sabia (Anjelica Huston) vuelta monja en un monasterio budista desaparezca de nuevo fugaz.

La travesía farsicoespiritual impone como única base y horizonte narrativo un tiránico tono de sátira tan imperturbable cuan irritante, por medio de una colección de imágenes inmovilizadas a la fuerza y horizontales para transmitir mejor el vértigo de las vivencias estáticas, la más sencilla estética concebible y la idea de movilidad cual nocturna rosa de Villaurrutia ("tan lentamente que su movimiento es una misteriosa forma de quietud"): encuadres exclusivos de frente y de perfil, largos desplazamientos laterales de cámara, vertiginosos pannings de 90 grados exactos, uso clave de la cámara lenta.

La travesía fársicoespiritual secreta en última inconfesable instancia una trastornada y cómica forma de lo espiritual, a modo de orfandad absoluta que sólo puede redimirse, o más bien: purgarse, por medio de un exorcismo simbólico ondamente sentido, un acercamiento agónico y lúcido a la muerte, una catarsis funeral por dentro y por fuera, un sereno reencuentro con la madre sólo para volver a perderla y el reestablecimiento del nexo fraternal en la confianza generosa.

Y la travesía farsicoespiritual culminará en el travelling de un recorrido unanimista por vagones y el desprendimiento de todas aquellas lastrantes maletas paternas para poder coincidir libremente, ¡por fin!, en un solo momento del afecto recobrado-reconciliado al interior de un aeropuerto.

La guerra por la democracia

Una película de John Pilger, el flaco Menotti del cine, sobre la maravillosa respuesta de la gente a la hora de defender la democracia en América Latina. Si tiene usted una hora libre, bienvenido, bienvenida. Corre video.

Mi amigo Ciro

 -¿Cómo, eres amigo de Ciro?

-¿Cuál Ciro?

-Pues tu amigo Ciro. Estoy viendo que lo tienes agregado en redes sociales.

-No sé quién sea. Uno no puede conocer a todos sus amigos.

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Actualización, Ciro Rivera ya es mi buen amigo, amigo.

Memories are made of this

Como todos los niños, yo memoricé. Memoricé las clases de dinosaurios, su dieta, su tamaño y sus nombres científicos. Memoricé los concilios de la iglesia. Memoricé la alineación campeonísima del Puebla, las letras de mis canciones favoritas de los Beatles, las capitales de los países que me parecían más inusuales, como Togo y Estonia.

Mi memoria anda mucho peor estos días. Me propuse no olvidar jamás a Rashmanisvili y su estático colorido, aunque seguramente no se escribe así su nombre, o quizá, ni siquiera se llama así. También me propuse recordar por siempre a Ouedraogo y su teatralidad africana; recordar lo más posible la película de Jean Rouch, Petit a petit, y cada vez puedo menos. Quizá, en algún momento, mnemotécnicamente repetiré la lista de lo que no debo olvidar y no podré decir nada más sobre ella.

Junto con estos recuerdos, también guardo algunas frases que serán útiles en casos específicos. Barrilete cósmico. Como decía el profe Constancio Córdoba, perdimos, pero ganamos experiencia. ¿Que todo bien? Viento en popa a toda vela, no surca el mar, sino vuela. La rosa sin porqué, florece porque florece. Le pido al barón Aarón, que no le toque a ese botón.

¿Dónde están las zapaterías?

Cuando uno aprende una lengua, memoriza en el camino frases sueltas que ha oído durante la clase. ¿Por qué se nos quedan grabadas unas frases malditas y no otras? ¿Por qué las repetimos fuera de todo contexto? ¿Por qué esperamos lanzarlas al primer ser humano que hable aquella lengua?

¿Por qué nos persiguen años después de que abandonamos ese idioma?

Porque tarde o temprano llegará la hora cero, el momento de echarlas, como nuestro único chiste en la chistera, listas para ser recibidas por la amabilidad japonesa, el humor checo, el gesto adusto de un alemán (praktisch und sehr modern) que nos devolverá quizá una sonrisa, un aplauso o más probablemente algo similar a la cara que hacemos nosotros cuando nos dice un francés en su único español: ¿Dónde están las zapaterías?

Por suerte otro francés me ha dado la respuesta.

-My taylor is rich...