Danés

Un día muy triste entré al café después de clases, como todos los martes, miércoles y jueves. No me atendió la de lentes sino un muchacho nuevo. A veces salgo corriendo mientras la de lentes lee, como si tratara de alcanzar a alguien importante. El cajero automático está muy cerca.

Esa vez estaba triste sin razón. Le pregunté al que me atendió si era mejor el danés de fresa o el de frambuesa.

-No sé, soy nuevo aquí.

-Yo también, le respondí. Justo esa era la sensación.

Le pedí un danés de frambuesa y me trajo un pay. No importa- daba más o menos igual.

9 comentarios:

  1. me supo a ambivalencia, a indecision

    Saludos

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  2. aaaah cafecito sabor a graciosa huida y pan sabor novedad.

    Esos sí son caféses de a deveras

    saludines :)

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  3. ¿por qué como si trataras de alcanzar a alguien importante?

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  4. Pero qué feliz tolerancia, en cambio yo quiero deschongarme a quien no me da lo que le pido (en cuanto a postres refiere.)Saludos amarillos.

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  5. Ay. yo tambien soy de la que les da igual. Jo. Me sorprende que a veces en otras soy tan intolerante.

    Yo tambien tengo "un perseguido que parece importante" uno chapeado. Re chulo. Jaja.

    Saludos.

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  6. elsa: oh correr después del café, una práctica que no se puede hacer a unos pasos de tu centro de trabajo.

    sirena: ¿sabes? me da siempre mucha vergüenza que vean que no tengo dinero. no sé.

    livi: amarilla ternura te daría el novato.

    priscila: los chapeados son buenos sujetos a perseguir. más los menonitas.

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  7. Claro, Mike siempre sabe qué ofrecer. :) vamos a visitarlo!

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