Mis amigas del congreso

En el congreso de maestros hubo mucho ligue. Polacas, brasileñas, italianos. Yo preferí verme rodeado de españolas, riéndome muchísimo y tomando café alzando el meñique. Claro, todas ellas pasan los cincuenta. Soy un donjuan con leve desfase.

-¿El mauricio garcés del siglo XXI?

-El Mauricio Garcés si Mauricio Garcés siguiera vivo.

Remedio infalible

Hace unos años en los que sufría de una tos imparable, me recetó el doctor una cucharada de Ambroxol cada ocho horas. En la impaciencia del día empecé a darle tragos cada vez más seguido hasta acaberme la botella en una mañana. Mi amigo Carlos y yo fuimos al médico, quien nos mandó a hacerme vomitar.

Ireri se tomó por error una pastilla que da dolores de cabeza y le pasé mi remedio infalible. -Pero tienes que estar lista junto a la taza, porque el efecto es inmediato, es casi un reflejo en tu estómago que se contrae y vomitas enseguida.

Muy bien.

Preparamos medio vaso de leche con sal e Ireri la bebió y se puso junto a la taza del baño. El sabor efectivamente es horrible- concedió.

El efecto inmediato no sucedió. Esperamos unos segundos a que el aparato digestivo rechazara el líquido, pero al parecer el aparato digestivo de Ireri había vencido a nuestro remedio infalible.

Después de una media hora Ireri apunta. "Voy a hacerme un sandwich." Me quité el sombrero. Yo siempre he respetado a los estómagos más poderosos que el mío.