A este Leviatán íbamos en la Edad Media

Leviathan


Arqueólogos franceses han restaurado en la catedral de Narbona, al sur de Francia, la representación medieval del Leviatán, esculpida en piedra. El altar no fue destruido por su contenido, sino sustituido y escondido detrás de una talla de madera, para hacerlo corresponder con la moda artística del barroco.

El Leviatán fue descubierto en 1980, hecho añicos, durante las labores de restauración de la catedral y tardó un par de décadas en ser reconstruído.

La obra, del siglo XIII, sobrevivió a las guerras religiosas y a la revolución francesa; pero únicamente la parte central, correspondiente al infierno y a la carreta que conduce las almas condenadas. Están perdidas, para siempre, las representaciones del cielo y el purgatorio.

El escalofriante altar está coronado actualmente por una imagen de la virgen de Belén, se encuentra abierto al público y sirve de escenario para celebraciones litúrgicas.

Véanse los calderos del infierno arder dentro de la boca del Leviatán, el sufrimiento de las almas, apretadas como cuerpos inertes; y a Satán, sonriente  de piernas cruzadas.

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