El nihilismo vivencial por Jorge Ayala Blanco

EL NIHILISMO VIVENCIAL. En En un rincón del corazón (Somewhere, EU, 2010), opulento cuarto filme de la autora completa de 39 años Sofia Coppola (Perdidos en Tokio 03, María Antonieta 06), el celebérrimo actor galán hollywoodense de barbitas cuidadosamente descuidadas Johnny Marco (Stephen Dorff) maneja enloquecido su Ferrari, sufre un rebalón en una parranda que le hereda un antebrazo enyesado, se hace representar en su habitación un doble strip privado más bien somnífero, se procura sin dificultad sexo halagador con rubias ganosas y se somete sin chistar a las obligaciones estelares a que lo comprometen sus agentes, pero sólo disfruta en la compañía a cuentagotas que brinda su fresca y lina espigadísima hija patinadora sobre hielo de 11 años Cleo (Elle Fanning), hasta que deba viajar con ella a una première en Milán, encaminarla a un campamento de verano y desplomarse en una crisis irrecuperable. 

El nihilismo vivencial sólo parece manifestarse privilegiadamente ahí donde todo resulta hipotéticamente superplacentero, hipersofisticado, monstruosamente insatisfactorio y tan lleno de espejismos como el contexto universal mismo que lo contiene. El nihilismo vivencial se plantea una vez más en el mundo de la cruel frivolidad extrema, pero llevándola a un brillante límite de opacidad y al callejón sin salida, como corresponde al paradójico vacío existencial de un triunfador joven y bello que puede pagarse todos los lujos del mundo (¿será la cinta indirectamente autobiográfica y transexuada a la vez?), pero cada uno de ellos está basado en la búsqueda del placer hueco y en las relaciones efímeras, o tan virtuales como esos juegos deportivos y guitarrísticos reducidos a sólo apretar botones, pero a medida que cree satisfacerse su frustración existencial se multiplica y ahonda. 

Stephen Dorff en En un lugar del corazón

El nihilismo vivenical dicta una escritura fílmica apabullante de sobriedad y sabiduría, bordeando una especia de hiperrealismo maximalista, dentro de una superproducción binacional llena de incidentes extraordinariamente descritos y elementos significativos, en la que todo parece convertirse en un estallido de oquedad: los expresivos e inquietantes fueras de cmapo al dar atronadoras vueltas en círculo vicioso con el batimóvil de carreras, los ligues fáciles de sexo inmediato con tetas al aire expedito para motivarte o del arpiesco-posesivo "amor líquido" (Zigmunt Bauman) más monstruosamente insatisfactorio, el cumplimiento en cámara fija del compromiso de hacerse una mascarilla mortuoria obviamente desazonante e hipersimbólica en vida (o en lo que esa espaciotemporalidad sea), la tenaz imposibilidad de tener una vida afectiva o replantear su propia inexistencia sentimental, el estragamiento personal hasta en los fastos hoteleros y las fiestas de impecable elegancia empeñados en trazar el retrato de una burguesía magnate inalcanzable, el reparto de los premios Telegatto en los autoexcitados ultraestupidizantes medios controlados por Berlusconi, e incluso la lívida lección de danza-patinaje antiFlashdance, y la figura inconsútil de la frágil sílfide gimoteante (de pronto) y desamparada (como él) en el asiento contiguo.

Y el nihilismo vivencial queda inmovilizado, desesperado, indiferenciado, a media carretera  y caminando por la carretera sobre la cinta asfáltica sin rumbo, en el irresoluto desmembramiento entre el suicidio y el accidente, suspendido en el afelpado vértigo de una inclemente caída libre sin libertad ni impulso ni abismo, en una innombrable decadencia carente de piso o polvo o nada.

L'estaca


L'ESTACA (Lluis Llach)

L'avi Siset em parlava
de bon matí al portal
mentre el sol esperàvem
i els carros vèiem passar.

Siset, que no veus l'estaca
on estem tots lligats?
Si no podem desfer-nos-en
mai no podrem caminar!

Si estirem tots, ella caurà
i molt de temps no pot durar,
segur que tomba, tomba, tomba
ben corcada deu ser ja.

Si jo l'estiro fort per aquí
i tu l'estires fort per allà,
segur que tomba, tomba, tomba,
i ens podrem alliberar.

Però, Siset, fa molt temps ja,
les mans se'm van escorxant,
i quan la força se me'n va
ella és més ampla i més gran.

Ben cert sé que està podrida
però és que, Siset, pesa tant,
que a cops la força m'oblida.
Torna'm a dir el teu cant:

Si estirem tots, ella caurà...

Si jo l'estiro fort per aquí...

L'avi Siset ja no diu res,
mal vent que se l'emportà,
ell qui sap cap a quin indret
i jo a sota el portal.

I mentre passen els nous vailets
estiro el coll per cantar
el darrer cant d'en Siset,
el darrer que em va ensenyar.

Si estirem tots, ella caurà...

Si jo l'estiro fort per aquí...

A este Leviatán íbamos en la Edad Media

Leviathan


Arqueólogos franceses han restaurado en la catedral de Narbona, al sur de Francia, la representación medieval del Leviatán, esculpida en piedra. El altar no fue destruido por su contenido, sino sustituido y escondido detrás de una talla de madera, para hacerlo corresponder con la moda artística del barroco.

El Leviatán fue descubierto en 1980, hecho añicos, durante las labores de restauración de la catedral y tardó un par de décadas en ser reconstruído.

La obra, del siglo XIII, sobrevivió a las guerras religiosas y a la revolución francesa; pero únicamente la parte central, correspondiente al infierno y a la carreta que conduce las almas condenadas. Están perdidas, para siempre, las representaciones del cielo y el purgatorio.

El escalofriante altar está coronado actualmente por una imagen de la virgen de Belén, se encuentra abierto al público y sirve de escenario para celebraciones litúrgicas.

Véanse los calderos del infierno arder dentro de la boca del Leviatán, el sufrimiento de las almas, apretadas como cuerpos inertes; y a Satán, sonriente  de piernas cruzadas.

Numerique, Minervois

Ahí detrás, el pueblo de Minerve, al sur de Francia. El castillo destruido y sólo un cacho de muro sobrevive. No es una torre, sino la esquina de los muros caídos.
Hizo más de 35 grados ese día. Ellos son Helios y Marie Claude, tíos de Ireri, quienes nos han tratado excelente y nos han despedido con tremenda paella, una como no han visto paladares terrícolas. Esta foto es prueba de que la película fotográfica es más bella, pero menos segura, de la cámara que estoy tocando en esta foto digital --numerique--, saldrían después tres rollos velados.
--

Camiseta cartesiana


camiseta cartesiana
Originally uploaded by aranta
"Coito ergo sum". Tres pulgares arriba para ML Rivera.

"¿Y puedes acercarte al bar de Pepe?"

Unos meses atrás, mi amigo Paco presentó a su papá con el google maps. Su padre quiso ir al pueblo asturiano donde nació; y desde la vista de pájaro, reconoció las calles, los parques, las casas. Luego, pidiéndole mucho al avance tecnológico, le preguntó a Paco "¿Y puedes acercarte al bar de Pepe?".

En ocasiones, podemos olvidar que aun la tecnología tiene límites. Eso es genial.

Yo, por mi lado, llevo doce años soñando con un puerto de Gales, Newport. Donde nació el personaje de Greenaway, Tulse Luper, y donde viví en 1997 y dos días de 1998. Ahí vi a los Python, abrí una cuenta en el banco sin entender a los galeses más que dos palabras, thank y you. El Gales que sueño cada día más abstracto, más feliz.


Este es el Weatherspoon's, cortesía del Google StreetView. Enfrente de este lugar, un pakistaní puso un restaurante mexicano. Recuerdo haberle ofrecido ayuda para montar su restaurante, pero no quiso.  Por esa razón, y no otra, el local ahora es una cafetería.

Con los ojos medio llorosos, hago una lista de lugares por visitar; aunque primero, quisiera saber si podríamos acercarnos al Weatherspoon's, leer el menú y pedir una cerveza Brains. Creo que a la Ireri, y probablemente a Paco, les gustarán. 


Cinelunes exquisito: Sherfig y Jackson, reeducando

Scherfig y Jackson: reeducando
Jorge Ayala Blanco
1. EL APRENDIZAJE OROPELESCO. En Enseñanza de vida (An Education, Reino Unido, 2009), la tierna adolescente de 14 años que apenas iba a descubrir el amor Susie (Saoirse Ronan)...


Atardecer detrás de la ruta 7B


En el trayecto durante el cual tomé esta foto, un grupo de niños viajaban en el transporte escolar y venían haciéndome gestos.  Con un ojo al camino y otro a la cámara, fijé el foco, puse el flash, saqué el brazo izquierdo por la ventanilla para fotografiarlos. Ellos fueron más rápidos para esconderse, pero esa foto hubiera sido la mejor del rollo.

Vimos también que uno puede manejar a través del viewfinder de la cámara, si ésta es la Yashica Electro, pero no tanto si es la Olympus XA. También agradecimos, por vez excepcional, que el auto de atrás nos eche las largas para iluminar el plano intermedio.

Se suponía que iba a empezar mi etapa de fotógrafo aficionado


Se suponía que empezaba mi etapa de fotógrafo aficionado y postearía muchas fotos, pero me están pidiendo caricaturas en el curso de Lenguaje Cinematográfico 2. Éste es Pepe.

***

Vi en el cable Una historia violenta de Cronenberg. ¿De verdad algunos de nosotros somos golpeadores incontrolables en potencia?
¿Será igual a lo que dice Fernanda que todas llevamos una puta dentro, pero sólo algunas nos animamos a poner el contacto en internet?